miércoles, marzo 23, 2011

Reflexiones en torno a la intervención con jóvenes en espacios de educación formal compartido con personas adultas.

Las tensiones entre ambos “mundos” se van dando en diversos ámbitos de la sociedad, uno de ellos son los centros educativos de personas jóvenes y adultas, en base a algunas frases de socorro de una apreciada profesora de la escuela nocturna de Argentina, Claudia, la idea es intentar reflexionar sobre que está ocurriendo en dichos espacios de alfabetización que pretenden ser de educación.

01 - Donde puedo encontrar alguna orientación... alguna experiencia o tal vez vos sepas que puedo hacer para atraer a los jóvenes, para que se motiven y hagan algo productivo dentro de un aula con docentes y adultos…

La frase nos lleva a pensar en la distancia que existe entre las personas jóvenes y adultas, realidades diferentes, percepciones de la vida contrapuestas, unas van y otras están de regreso sobre las trayectorias de vida, y a propósito de la misma, muchas personas jóvenes se hallan sin tener un proyecto de vida concreto, sumergidas en la más extrema exclusión social, política, económica y cultural, sin avizorar una mejora, o una salida a la situación en la que se encuentran.

Tener en un mismo ámbito de trabajo educativo a jóvenes y adultos complejiza la tarea de alfabetización de ambos colectivos, puesto que los lenguajes generacionales se encuentran en frecuencias diferentes, tenemos así dos grupos -estudiantes y docentes-, que dan tres grupos, -docentes, estudiantes jóvenes, y estudiantes adultos-, pero agrupados en términos etarios tenemos a dos grupos finalmente, -jóvenes y adultos-, normalmente enfrentados en la vida real, fuera del centro educativo, hecho que tiende a trasladarse al recinto de enseñanza.

Padres ausentes, madres trabajadoras, criados/as con personas mucho más adultas, ¿cuáles son las características bio-psico-sociales de las personas jóvenes que asisten hoy a los centros educativos?; pero más que eso, ¿tenemos en cuenta dichas características al momento de realizar una propuesta pedagógica con jóvenes en el ámbito de la educación formal?

Cuando hablamos de jóvenes en situación de exclusión, que han tenido que abandonar sus estudios o nunca se han insertado al sistema educativo, necesitamos verificar cuáles son sus motivaciones para asistir al centro educativo, ¿cuentan con una motivación interna o externa?, ¿cuentan con acceso a información sobre la propuesta que han optado?, ¿la propuesta está totalmente estructurada o da un margen para crear, que implica que las personas jóvenes puedan apropiarse de la misma, y poner su acento propio?

Una propuesta de trabajo con jóvenes es tomar sus motivaciones y desde allí ir construyendo un proceso de trabajo pedagógico y lúdico, que vayan concertando y al mismo tiempo permita un desarrollo de contenido, desde sus tiempos y sus necesidades. Es contradictorio, pero no se puede ofrecer nada muy estructurado pues puede generar rechazo, ni nada muy abierto, pues tiende a desconcertarlos; por ello una construcción intermedia puede contribuir a “capturar” la atención de los mismos desde el inicio, donde vean con claridad los pasos que van a dar como individuos y como colectivo, el trayecto que van a vivenciar, y visualizar cual será el destino del año en curso.

02 - La verdad...necesito un cable a tierra, no sé cómo organizar el año porque en dos meses alteran todas las estructuras, trabajamos el doble y terminan abandonando. Necesitamos atender bien a los adultos pero a ellos también, sin embargo… la mayor parte del tiempo parecen “paredones” imperturbables!!!

La población joven con que se trabaja en los centros educativos viene de abandonar el sistema educativo, de estar negada desde los inicios de su existencia, y seguro que seguirán en abandono, puesto que la exclusión es la salida más simple para abordar una situación tan compleja.

Aquí entra el juego letal de la sobre-edad, repitencia, abandono o deserción escolar, y porque no, la nunca inclusión al sistema educativo, situación que parece interesante a observar, nunca han estado en el sistema de funcionamiento de la sociedad, sobreviviendo al margen de todo lo imaginado, de la cotidianeidad que es normalidad para quienes si han tenido la posibilidad de estar dentro.

La burocracia del sistema educativo en el ámbito formal conlleva un sinfín de trámites, planillas, actividades administrativas, que no contribuyen a pensar en lo “educativo” en términos reales; cómo compaginar en los equipos de trabajo en los centros educativos la tensión entre lo “administrativo” y lo “pedagógico”, como entes separados como si fuera que no tienen un eje de acción común, la alfabetización de las personas.

El esfuerzo que demanda trabajar con jóvenes en contextos adulto-céntricos, puede conllevar a una frustración por parte de ambos colectivos, pero como es costumbre se pone mayor atención sobre aquellos que van sobre rieles, llevando el ritmo propio de los docentes y en los tiempos del centro educativo, quienes van con ventaja y/o rezaga, en ambas situaciones, son un problema para la tarea docente y para la gestión de la institución.

Existe la necesidad de tener un margen de maniobra entre lo “administrativo” y lo “pedagógico”, y el ¿cómo? vuelve a rondar como un fantasma casi innombrable, como la delgada línea roja entre un ámbito y otro de universos paralelos que se entrecruzan y refuerzan, para mantenerse separados por siempre.

Ahora es cuando entra en escena la capacidad lúdica, el pensamiento creativo, que permite explorar rutas, armas propuestas, implementar ideas desestructuradas; y es aquí donde se inicia la construcción del proceso educativo desde lo formal con elementos de lo no formal, dejando en libertad el pensamiento, permitiendo jugar en el bosque, con el lobo incluido; así como hay que dejarse llevar, también es necesario dejarse asustar y sorprender.

La comunicación es un elemento importante a ser considerado, desde varios puntos de vista, el lenguaje fonético y corporal, los símbolos, las tonalidades de expresión, cual es el mensaje que se emite, desde una condición adulto-céntrica, con una marcada historia de vida, con otras prioridades personales; y esto como se cruza con la percepción propia de la persona joven, con su forma de entender / dimensionar la realidad según su contexto.

Cuando se comunica algo, ¿qué se está diciendo o proponiendo en realidad?; ¿cuál es la intencionalidad real al emitir un mensaje determinado? Y la principal pregunta, ¿tiene lo que se dice o emite, un verdadero sentido y validez, tanto para quien emite el mensaje como para quien lo está recibiendo?

03 - La escuela es de nivel primario y me veo trabadísima en muchas cosas, porque no dispongo de profes de áreas o especialistas ni de espacios adecuados y propios para hacer cosas diferentes.

El compromiso de los Estados partes de UNESCO, y participantes de las CONFINTEAS, es incorporar en sus políticas públicas la alfabetización de las personas jóvenes y adultas, e incluso ir más allá, cuando desde las OSC se plantea la educación de dichos colectivos, que es mucho más amplio que el primer término. Así nos encontramos con la alfabetización como un peldaño principal dentro del proceso de educación de las personas; y se plantea la educación a lo largo y ancho de la vida, como un derecho humano prioritario.

Los Estados no brindan garantías reales de lo pactado en el escenario fotográfico internacional, donde se firma todo lo que hay, pero muy pocas veces se traducen en políticas públicas, que cuenten con voluntad de acción, una legislación adecuada, y presupuesto suficiente para su implementación; todo esto se juega a nivel macro en el país, y en la práctica, dentro del nivel micro, se observan otras realidades, escasa formación docente para atender a dichos colectivos, baja calidad de la infraestructura destinada para las acciones educativas, casi nulo acceso a recursos pedagógicos para acompañar el proceso educativo, condiciones salariales desventajadas en relación a otros docentes, entre otras aristas a ser tomadas para analizar y dimensionar la complejidad del tema.

La baja calidad de la infraestructura destinada para las acciones educativas es una dimensión sumamente compleja de abordar, la arquitectura pobre utilizada, construcciones no funcionales, el entorno ambiental desregulado, y una serie de imperfecciones que no alientan al aprendizaje en los centros educativos, tanto los destinados a niños/as y adolescentes, como a personas jóvenes y adultas; es necesario sumar la inadecuada ventilación, iluminación, muebles en pésimas condiciones, degradantes instalaciones sanitarias, acotados espacios de esparcimientos, entre otras situaciones límites en que se encuentran los centros educativos.

El casi nulo acceso a recursos pedagógicos para acompañar el proceso educativo es una materia pendiente de los Ministerios de Educación, pésimas bibliotecas, pocos programas que “amiguen” a las personas con los libros; materiales educativos desfasados en teorías y prácticas; una brecha aun larga entre el conocimiento científico y su convivencia con el empírico; poca investigación y difusión de los resultados en lenguaje coloquial

En referencia a la escasa formación docente para atender a dichos colectivos, tanto jóvenes como adultos, encontramos que en los centros educativos, las personas que por lo general tienen la misión de trabajar con ambos grupos vienen de una formación para docentes del nivel básico o primario, incluso existe personal administrativo que realizan la tarea de alfabetizadores; no cuentan con una preparación didáctica para abordar el trabajo con ambos grupos etarios, y van aprendiendo sobre la marcha o reproduciendo modelos pre–existentes que nunca han despegado de manera adecuada, ni cuentan con propuestas pedagógicas certeras en el ámbito de la educación formal.

La realidad nos desafía de manera constante, las dimensiones políticas, sociales, económicas, y culturales van sufriendo cambios vertiginosamente; dicha situación pone sobre la mesa la reflexión sobre cuál es la respuesta principal de la sociedad, y está claro que un camino debe ser el de brindar las garantías necesarias para el acceso a la educación de todas las personas, a lo largo y ancho de la vida, así vamos a poder construir ciudadanía, cohesión social, libertad y por sobre todo, humanidad.

lunes, septiembre 20, 2010

La real responsabilidad del sector empresarial

En diversos ámbitos (sociales, políticos, económicos) desde hace mucho tiempo se viene hablando de un término muy de moda para figurar en los medios y en el “boca a boca”: la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). La RSE reúne un sin fin de seguidores en Paraguay y la región, promovida por sectores empresariales, círculos de profesionales, algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONG`s), entidades de cooperación internacional, y hasta por los mismos Estados.

El gran movimiento en torno al tema RSE va surgiendo cada vez más, en contraposición a las reales responsabilidades del sector empresarial con el ámbito económico y social del país. ¿Qué más responsabilidad se le debe pedir, exigir o pretender de una empresa cuando la misma cumple con los siguientes criterios?

- Pagar en tiempo y forma a sus empleados, según la legislación laboral.

- Cumplir con toda la carga de seguridad social.

- Brindar seguridad laboral suficiente para un buen desempeño de tareas.

- Pagar los impuestos correspondientes a su producción, comercialización, sea de importación o exportación, según la legislación vigente.

- Garantizar una producción limpia, que no modifique su entorno inmediato.

Las críticas a este sector no son nuevas. Una de las más famosas la realizó el conocido economista Milton Friedman, quien en 1970 señalaba que “hay un y sólo un tipo de responsabilidad social de la empresa: usar sus recursos e involucrarse en actividades que aumenten sus utilidades en la medida en que se mantenga dentro de las reglas del juego, lo que significa involucrarse en una abierta y libre competencia sin estafa o fraude”.

El presupuesto que las empresas destinan a la promoción de sus productos básicamente no ha sido cambiado, puesto que una estrategia para posicionar sus marcas se basa justamente en la fiabilidad de dicha empresa; y que más fiable para una familia de clase media/alta, con un determinado estándar de capacidad adquisitiva, que ver que las marcas que regularmente consume son “buenas” con otras personas. En realidad no existe un gasto real en torno a las acciones de buena voluntad de las empresas, puesto que siguen siendo parte de sus gastos regulares de “marketing”. Hoy día tienen un rubro dividido en dos (Marketing – RSE), pero siempre manteniendo los mismos montos globales; y en el caso de necesitar más recursos, suben el precio de los productos, lo cual no va en detrimento de las ganancias de las empresas, sino en contra del consumidor final que encuentra dicho producto o servicio más caro de lo habitual, para financiar la RSE. O sea, son las personas consumidoras quienes pagan la RSE de las empresas.

Ahora miremos desde el punto de vista relación Estado empresa. Cuando la visión liberal nos dice: menos Estado y mayor empresa o mercado, el RSE nos dice que la empresa se ocupa de acciones que el Estado no contempla, por ser deficiente o no interesarle dicho sector. Lo que omite decir es que el Estado no cuenta con los recursos necesarios para financiar dichas acciones, porque las empresas y el sector de clase alta en Paraguay no pagan sus impuestos debidamente, y no entra en vigencia el Impuesto a la Renta Personal (IRP). El Paraguay tiene presión tributaria más baja de región, con cerca de 13 %. Esa sería la única forma en que el Estado podría estar presente donde nunca ha participado de manera activa. Entonces, se puede inferir que el no pago de impuestos (y por ende el desfinanciamiento del Estado) es negocio rentable para ciertos grupos de poder que se embanderan con el RSE, en detrimento de los intereses reales de las grandes mayorías del país.

Seria sumamente interesante tener los datos de “inversión” de las empresas en RSE, junto con los de marketing, y el mismo tiempo, hacer un comparativo con la carga impositiva y las prestaciones laborales que cada empresa debe abonar al Estado y a sus trabajadores. Es sencillo ser una empresa socialmente responsable, que brinda cierto grado bienestar a un determinado grupo social y territorial. Pero, dada la situación de extrema pobreza a la que se enfrenta el 40% de la población del país, eso sería como una gota de agua en un inmenso océano de dificultades estructurales. Lo que 100 empresas puedan hacer no alcanza, versus un Estado que pueda atender de manera universal y con recursos a su población total. Lo que gaste una empresa en RSE no tiene un impacto real en la vida de las personas, no va solucionar a fondo la situación que se pretende abordar, pasando a ser un mero acto de “nobleza” de marketing.

Entonces ¿que debemos pedir a las empresas? Pues lo que deben hacer, ser empresas y no Estado: que generen fuentes de empleo, que diversifiquen la industria, que creen nuevas fronteras de comercialización, que inviertan en el país, que paguen las prestaciones sociales y laborales correspondientes de sus trabajadores, que paguen un salario justo, que tengan una producción responsable con la naturaleza y los seres humanos. Si hacen todo esto, no es necesario que inviertan recursos en campañas de RSE, pues cada jugador sabría en que posición estar dentro de la cancha.

Aníbal Cabrera Echeverría - septiembre de 2010 – abcabreche@gmail.com

viernes, mayo 21, 2010

Violencia Juvenil, será…?

Aníbal Cabrera Echeverría
Sin imagen para mostrar

Cuando la sociedad no tiene capacidad de canalizar las energías de las personas jóvenes en espacios socioculturales, en el acceso a empleos dignos, a una educación de calidad para la vida, entonces la opción mas fácil es hablar de jóvenes como promotores de la violencia, pero esto es simplemente un síntoma de cómo estamos hoy en Paraguay.

La gran materia pendiente del Estado es una adecuada articulación de políticas públicas de juventud, que puedan dar respuestas a las necesidades de las personas jóvenes, población mayoritaria del país. Sin embargo hasta la fecha se cuenta con una simple estructura, que no tiene capacidad técnica ni política, y ni hablar del ínfimo presupuesto.

Acaso no se dan cuenta que las personas jóvenes son el reflejo de que lo que pasa más al fondo, más abajo?. La violencia juvenil es tan solo la punta del iceberg, y quienes llevan el timón de este barco llamado Paraguay no han alcanzado a visualizar que si no se realizan maniobras que produzcan cambios reales, vamos a seguir rozando los témpanos hasta hundirnos.

Hay violencia cuando una madre pierde un hijo recién nacido por la mala atención prenatal o los maltratos sufridos durante el parto; cuando se sobrevive el día a día sin tener que comer; cuando hay que caminar kilómetros para llegar a una escuela en donde se dan clases bajo el árbol; cuando en el Congreso se trata el Presupuesto General de Gastos de la Nación, y se asigna mas dinero a las Fuerzas Armadas, olvidándose del Hospital de Clínicas; es dar o recibir coimas a fin de pagar menos impuestos; es detenerse en el semáforo y ver a menores de edad mendigar; todo lo anterior es la verdadera violencia estructural que ante nuestros ojos se ha vuelto normal, pero no lo es.

Existen diferencias, mas no rivalidad, entre las personas jóvenes que viven en el Interior y las Capitales, sea del país o de Departamentos, no hay mejores ni peores jóvenes; sí existe una diferencia en cuanto al acceso a servicios, mayores posibilidades de desarrollo, tanto a nivel personal como económico; pero en ningún caso ni quienes viven tierra adentro o en los “polos de desarrollo”, tienen problemas con la lengua para expresarse. Si no lo hacen, es porque no saben cómo, o en el peor de los casos, piensan que no vale la pena, pues nada va cambiar.

Es urgente terminar con la improvisación, es momento de dar real prioridad a la juventud y dejar de ver a este colectivo como un problema. No por ellos se deben cerrar locales nocturnos a tempranas horas, por el solo hecho que las personas adultas no han sabido ser modelos de vida ejemplares, o que los padres no tengan la suficiente altura moral para controlar a sus hijos, o porque las autoridades respectivas no aplican las leyes según las competencias que les correspondan; y en cualquiera de los casos, porque la sociedad es tan hipócrita que no asume haber sido, hasta ahora, incapaz de estimular la formación de personas íntegras y con altos valores humanos.

Por todo lo anterior, es vital promover una cultura de la participación juvenil por medio del asociacionismo, y buscar estrategias de integración social en los momentos de tiempo libre de las personas jóvenes, brindando de este modo, espacios válidos donde puedan canalizar sus energías de modo positivo. Realizar Políticas de Juventud en serio, solo implica voluntad para vincular esfuerzos existentes, no es necesario ser inventores para descubrir formulas ya conocidas.

Medidas “parches” como la restricción de horario en Asunción no ha solucionado, ni lo va hacer en el futuro, que las personas, sean de la edad que fueran, dejen de beber alcohol, y mucho menos, provoquen incidentes en lugares públicos o privados. Hoy tenemos a una persona herida, mañana podría ser un muerto. Hasta dónde hay que llegar, para frenar, reflexionar y actuar como sociedad, mirando todas las aristas del problema como un todo y no en compartimientos estancos?

http://www.baseis.org.py/base/leermas.php?noticia=29



miércoles, febrero 10, 2010

Las municipales 2010, una oportunidad para la democracia en Paraguay

La caída de la dictadura en Paraguay marca un hito histórico importante, tanto a nivel interno como externo, puesto que en 1989 terminaba una de las dictaduras más largas de Latinoamérica. Durante casi 20 años, se ha transitado por nuevos caminos para quienes habitan está isla rodeada de tierra, y el 20 de abril de 2008, en las elecciones nacionales se logró cambiar de signo político, luego de 60 años de gobierno de un mismo partido, el Colorado.

Las relaciones interpersonales y sociales en el país, se hallan marcada por una fuerte solidaridad, pero al mismo tiempo los signos de una sociedad conservadora pos dictadura, siguen teniendo vestigios autoritarios, donde la capacidad de disenso y la pluralidad, son elementos aun incipientes en el modo de relacionamiento individual y colectivo.

La cultura democrática necesita no solo ser fortalecida, también es prioritario volver a tejer un red de valores que impliquen convivir de manera armónica, practicando actitudes de disenso y pluralidad, teniendo como base la tradicional solidaridad de Paraguay.

En un año electoral, como es el 2010, donde se detenta en la arena política la tenencia del poder de más de 230 distritos municipales en todo el país, y teniendo de referencia el refuerzo de la democracia a nivel local, la escasa cultura democrática traducida a practicas y discursos con vestigios de autoritarismo como consecuencia de la dictadura de 35 años vivida en el país.

Es necesario realizar una campaña de comunicación y formación, que implique el reconocimiento del municipio como una instancia prioritaria para la atención de la ciudadanía, desde el reconocimiento de los derechos y responsabilidades, como el mismo ejercicio que ello implique en las relaciones individuales y colectivas que se tienen en la sociedad paraguaya. Entre otras cosas... claro.

domingo, noviembre 01, 2009

Percepciones vivenciales: Gobierno del cambio, o bisagra?

El trayecto realizado.

La marcada dictadura de 35 años, que padeció el país, y por ende su población, como los 18 años de sucesivos gobiernos del Partido Colorado, entidad que junto con las Fuerzas Armadas apuntalaron al Stronismo, en detrimento de la libertad y la vida de cientos de familias y personas, que hoy no se encuentran entre nosotros, ha influido de manera estremecedora en la educación y en la sociedad.

Una educación que programa, para ser simples pobladores, y no ciudadanos que asuman sus responsabilidades y derechos, ha sido forjada durante todo este periodo, a conveniencia de los sectores políticos y económicos, que tradicionalmente han manejado el poder, de manera coordinada, en el país, sin importar de qué partido político sean.

Nuestra sociedad ha sido empobrecida, en términos económicos, sociales, culturales y políticos, generando un alto índice de excluidos del actual sistema de convivencia humana, por el cual nos regimos. Situación que hace urgente la reconstrucción del sujeto-histórico, el significado y significante del ser persona, redimensionar las implicancias del ser humano, su relación consigo mismo y con su entorno.

Un factor previo, que influyo de manera importante en la expulsión del campo de juego del Partido Colorado, fue el ahogo que realizo Nicanor Duarte Frutos, a su partido; desde la caída de la dictadura, esta nucleación política tenia la capacidad de hacer llegar al poder un completo desconocido de la arena política, y a mitad de su periodo de gobierno se daba un quiebre, entre el Partido y Gobierno, convirtiéndose el primero, en un acérrimo opositor del mismo gobernante que antes habían puesto en el poder.

Esta capacidad dada por automático al interior del Partido, fue quebrada por Nicanor, a mitad de su gobierno, al lanzarse a la presidencia de su partido, y luego, al imponer la candidatura de una persona de su confianza en las internas, que encima era mujer; ambos elementos, causaron un repudio generalizado al interior del Partido Colorado, el cual eminentemente caudillista, no se concebía representado por una persona de paracaídas, además perteneciente al genero femenino.

No se puede dejar de olvidar los reclamos de fraudes denunciados en las internas, por parte del grupo de Castiglioni, ex – Vice-Presidente, y compañero de dupla de Nicanor; irrumpir en la oxigenación natural que venia teniendo el Partido Colorado, sumado a una soberbia excesiva dada por el poder, sin vocación de servicio, sin duda contribuyo en el desenlace de las elecciones generales del 2008.

Hemos tenido atrofiado durante tanto tiempo nuestra capacidad de pensar por nosotros mismo, de valorarnos, de asumirnos como individuos con derechos y responsabilidades. Privados de poder soñar, acogotados con discursos de fracaso, y ligados a historias de guerras que solo producen parálisis mental.

Pero se ha demostrado que podemos ser autónomos, valorarnos más. Tener el control de nuestra vida personal, comunitaria, que lo político no se reduce al ámbito de lo público, también se halla en lo privado; y cuando el manto de velo que nos han puesto por décadas se cae, obtuvimos el más válido de los resultados, nuestra capacidad de ser agentes de cambio de nuestra propia vida, y de nuestro entorno.

El golpe de timón, dado por la ciudadanía, el 20 de abril del 2008, marca un hecho histórico en el país, se podría decir que por primera vez en casi 200 años de independencia del Paraguay, se logrado cambiar un grupo gobernante, vía las urnas, como herramienta de la democracia, sin violencia, ni hechos de sangre. Y de alguna manera, el inicio de la recuperación de la dignidad humana, y asunción de poder por parte del pueblo, en la conducción política del país.

La realidad desdibujada.

La propuesta de la APC, Alianza Patriótica para el Cambio, ha sido meramente electoralista, y esto se puede vislumbrar en la falta de reflexión política, y alternativas reales de solución a los diversos problemas endémicos que tienen las distintas reparticipaciones del Estado, una actual simple maquinaria de producción de empleo desde el sector público, que no asume su responsabilidad de brindar atención a la ciudadanía. Pareciera caricaturesco decir que cuando llego el anuncio de la victoria a la APC, todos festejaron, de hecho algunos lo siguen haciendo hasta la fecha, y otros, muy pocos, se empezaron a rascar la cabeza, preguntándose: Y ahora que hacemos? Llegamos, queríamos llegar al poder, pero. . . nunca nos hemos planteado en verdad que vamos a hacer, si es que lo lográbamos. Y la realidad es que para bien o para mal, lograron llegar al poder, venciendo al Partido Colorado, uno de los más viejos en el poder, junto con el Partido Comunista Chino, y el PRI de México.

Los seis primeros meses del gobierno del Obispo-Presidente, cruciales para posicionar e incluso imponer, por la fuerza de las urnas y la sorpresa de la nueva oposición en la llanura, una agenda país necesaria y obligada, que logre un nuevo pacto político-ciudadano, buscando sacar a más del 50 % de la población de la pobreza, y trace un plan de desarrollo integral para el Paraguay. Hoy día, Lugo ya no cuenta con la fuerza de las urnas, ni política, y cuando genera sorpresa, lastimosamente, solo es para causar risas entre sus adversarios.

Tanto cuesta tener un equipo de intelectuales de alto nivel que ayuden a reflexionar y vislumbrar alternativas factibles a las situaciones políticas, económicas y sociales? Esto se lo han propuesto en un sin fin de oportunidad. El Paí ma heí (el cura ha dicho) ha sido lamentablemente más fuerte hasta ahora, y la obnubilación del poder lo ha enceguecido, o embrutecido al punto de dejarse llevar por los vaivenes de la buena vida. No se hicieron grandes cosas hasta la fecha, ni cambios ni agenda ni equipo, por falta de visión, por seguir festejando, o por incluso antes de asumir sus cargos, empezar una interna perversa, consistente en el reclamo de acciones de la empresa ganada, en este caso, extrañamente, el Estado que es de todos y todas. Que parte de la empresa me toca a mi, en cuanto a manejo de poder y socialización de las ganancias y perdidas, dado que es una empresa, según el propio Vice-Presidente Federico Franco?

La amalgama política existente en el interior de la APC, ha sido otro de los elementos que contribuyeron a la parálisis inicial del gobierno, y que sigue empantanando el trayecto que intentan realizar a paso de cangrejo. Pero ojo, esto no pasa solamente por visiones políticas e ideológicas dispares, pasa también por que el bandidaje y la mafia no tiene color partidario, un corrupto e inescrupuloso, es mucho más peligroso para la sociedad si forma parte de la clase política, donde blindarse de fueros y de reclamos ciudadanos, le otorga una alta impunidad. Y hay que decirlo, esta clase de lacra de la sociedad, no es solo merito del Partido Colorado, aunque si bien lo tienen mejor desarrollado como experiencia de vida, en dicho ámbito partidario.

Para muchos tumbar al Partido Colorado era la única meta buscada por la oposición, pero más ideal podría haber sido que mientras eso pasaba, al mismo tiempo se dedicaran a estudiar y analizar una mejor forma de gobierno, tener alternativas de solución a los problemas estructurales que tiene el país; pero esto no fue así, se han perdido los últimos 60 años entre discursos políticos de auto-bombo, y aletargamiento mental de la población.

Los sectores de izquierda del gobierno, que se jactan de preocuparse por las cuestiones sociales, lo único que han hecho al lograr acceder al poder es seguir con el mismo esquema trazado por gobiernos anteriores, no han sido capaces de consensuar, proyectar, coordinar y ejecutar políticas públicas para el ámbito social, más allá del Ministerio de Salud donde la gratuidad de la salud es su principal mérito, el resto tienen una pésima gestión, baja ejecución presupuestaria, siguen manteniendo a funcionarios oscuros de épocas pasadas en cargos de confianza, por el simple hecho de ser pariente de algún poderoso actual, que claro no tenían luego el decoro de estar en el anterior gobierno, menos van a tener vergüenza y renunciar a su zoquete en este gobierno, pero es pedir mucho, a quien no tiene sentido de nación o patria, y donde la prioridad es embolsarse tanto sea posible, para lograr un jubilación anticipada y portentosa.

La actualidad histórica.

La sombra del juicio político se tendió sobre el Presidente-Obispo, aun antes de ganar las elecciones, como una advertencia permanente; pero hasta la fecha, ninguno de sus círculos áulicos, ha sido capaz de prever acciones, neutralizar embates, pareciera que su nivel de exposición personal-política es total, a más de no tener un partido político que le brinde en verdad un blindaje político. Los escándalos sobre su vida privada, sumada a su marcada ineficiencia en la solución rápida de los problemas, le han hecho que la pelota se le pierda, e incluso la cancha de juego.

Los sectores populares organizados, y los grupos de izquierda, cierran filas de manera constante con el gobierno, en algunos casos de represión intentan marcar distancia, pero tienen la extraña percepción de que el poder está muy fragmentado, a tal punto que disocian a Fernando Lugo, de la responsabilidad de la actuación de la Policía Nacional en actos y manifestaciones. Acaso no es este el responsable último de dicha Policía? O no es responsable de haber nombrado a sus ministros? Y lo mismo ocurre en el INDI, en el INDERT, y en otras tantas reparticiones del Estado.

De que se hace cargo Lugo, si siempre tiene gente que se encuentra dispuesta a disculparse por él?, cuando va asumir su rol de Presidente y conducir el país de una buena vez?, sea hacia el socialismo del siglo 21, o las reformar de la Tercera Vía, con énfasis en el capitalismo? Pues no lo va hacer, ha perdido la fuerza política otorgada por las urnas, y la legitimidad moral inicial; esta situación no es una característica propia de él, en general como sociedad nos cuesta asumir responsabilidades, dar la cara cuando las cosas salen mal, y pedir disculpas, rectificar rumbos.

Sus mensajes no son claros, más bien esquivos, y cuando habla con contundencia lo hace él mismo fuera de contexto, generando incertidumbre en quienes se hallan a su lado, y proyectando una imagen negativa; luego lo disculpan diciendo que se sacaron sus palabras del contexto, la percepción es que su capacidad de ubicuidad es casi nula. Su familia tampoco le ha facilitado las cosas, con aires Napoleónicos algunos, con síndrome de Cleopatra otras, de igual manera, hermanos/as, sobrinos/as, amantes actuales y pasadas, se han prestado al juego del poder, buscando su tajada en la repartija política, contribuyendo en restar credibilidad y seriedad a Lugo.

Uno de los principales partidos que llevaron a Lugo al poder, es el Liberal, cuya diferencia de gestión con el Colorado, no existe, esto se puede ver observando gobiernos municipales y gobernaciones, en manos de ambos partidos. Por otro lado, la feroz interna que tienen los Liberales, y la ausencia de liderazgos creíbles y comprometidos con el país, no le convierte en una fuerza que colabore en apuntalar al actual gobierno; al punto que el Vice-Presidente, Federico Franco, juega de manera maniqueísta entre ser oposición y ser oficialista, principalmente por haber sido marginado de manera inicial en el reparto de cargos públicos importantes; sin comprender que si este gobierno fracasa, él mismo fracasa.

La vocación de poder para el servicio no es el principal elemento que una persona abocada a la política deba tener, también necesita capacitación, para tener alguna noción abstracta de que es lo en realidad esta jugando al momento de hacer política y llegar al poder. El Vice-Presidente, dice que se ha formado desde la cuna para ser Estadista, pero en su práctica diaria no lo de muestra, más parece ser un niño consentido, a quien le han dado el segundo papel en la obra de teatro, y se halla enojado tanto él como su familia, pues siempre ha sido el abonado de la clase, y no puede ser que un desconocido – outsider, como es Lugo venga a llevarse el primer lugar en la obra teatral de la política criolla nacional, en la cual el Clan Franco es experto en mover los hilos del poder.

Pero que se puede esperar de un partido que luego de 61 años en la sombra, dedicado a ser herederos de terratenientes, y cuya experiencia en el poder a inicios del siglo pasado, solo se puede traducir en trifulcas callejeras anárquicas por el control de la hacienda y el tesoro público, de dicha época. O acaso es casualidad que quien preside la Comisión Bicameral de Presupuesto, normalmente sea un exponente de este sector corporativo político.

La bisagra política.

Ante tantos hechos contundentes, y tanta realidad abrumadora, que se puede pretender del actual gobierno, puede ser de cambio tal como se hace llamar? Que cambios, si de manera sistemática se producen errores, que lo único que pone en riesgo es su propia continuidad; todo el tiempo se habla de juicio político, sin ver lo que realmente implica eso para el país, tanto a nivel interno como externo.

Puede sonar conservador, pero acaso no es momento de dejar de llamarse gobierno de cambio, y simplemente asumir un rol de bisagra? Lo cual no está mal, la historia recordara a Lugo, como el Obispo que se hizo Presidente, para tumbar 61 años de poder colorado. Es el Dios hecho Hombre, que guía a su pueblo luego de tantos años de deambular por el desierto, aunque él mismo está bastante perdido.

Sin tener que hacer mucho, puede meramente a dedicarse a ver que se cumplan las leyes, a encaminar el Estado hacia una recuperación moral de sus instituciones, a sanear los entes públicos, a acelerar los procesos burocráticos, que tanto matan personas en el Ministerio de Salud, como ideas emprendedoras en el Ministerio de Industria.

Lugo, con su marcado rol de Obispo, puede sin problemas, ser esa bisagra política, que el país necesita en la actualidad, ya que no ha podido ser actor de cambio, si se empeña en querer ser el cambio, la gente cada vez va desconfiar más de sus verdaderas intenciones personales y políticas, y la situación política del país se va crispar más de lo debido, situación que es innecesaria.

Si asume ser bisagra, vamos a ir transitando un espacio menos turbulento, y más previsible, en donde las funciones van a estar claras, comprometiéndose a entregar el poder en el 2013, a quien surja electo de las urnas. No modificando la Constitución Nacional para intentar volver a ser candidato, de hecho, no tendría ninguna posibilidad de volver a ganar si se da el caso de la reelección.

Convertirse en un transportador del poder por lo que resta del periodo presidencial, generando estabilidad política y económica, va contribuir en gran medida a seguir desarrollando algunas políticas de Estado ya existentes, e incluso realizar ajustes importantes a las mismas, como las Transferencias Monetarias Condicionadas, seudo-camuflaje de una política de Estado de Bienestar, que no existe en nuestra región, cuyo principal rol es mantener la miseria humana en el lugar donde se halla, para la conveniencia del clientelismo y prebendarismo de los caudillos.

No es tiempo para maniobrar hacia grandes procesos de cambios socio-políticos, que signifiquen una revolución estructural, pero si es factible promover un revolución mental, ya no se cuenta con la fuerza inicial otorgada por las urnas, ni las elevadas expectativas por parte de cientos de miles de familias, en los distintos rincones del país. Pero no es tarde, para ser un gobierno bisagra, que permita por un lado brindar tranquilidad a la clase política tradicional que de manera constante se ve acorralada, y estabilidad a la clase económica, que se siente avasallada en su cotidianeidad; aunque sea divertido verles bailar sin tacos.

En otro contexto, me pondría feliz que esto sea así, pero en las condiciones actuales, Lugo y su entorno, lo único que han logrado generar es un rechazo constante que paraliza al país, y lastimosamente contribuye a pensar que antes se vivía mejor, y mejor mal conocido, que mal por conocer, allanando así el camino, para el retorno de la llanura del Partido Colorado. Lo principal en entre dicho, si esto ocurre, es hasta que punto vale la pena la democracia? Si finalmente la clase política en el poder no logra mejorar la calidad de vida de la población, y la pobreza sigue creciendo a más velocidad, truncando los sueños de miles de niños, niñas y jóvenes.

Aníbal Cabrera-Echeverría

abcabreche@gmail.com

Octubre, 2009.-

viernes, octubre 09, 2009

Percepciones vivenciales: Educación e información, van de la mano?

La combinación de información y educación indica todo un desafió en la actualidad, pero beberíamos preguntarnos de manera inicial que implica informar y educar, puede cada acción dar un aporte a la otra? Se pueden complementar con facilidad? Cual va primera, se educa cuando se informa, se informa cuando se educa? O Solo suena bien?


El informar tiene diversas aristas que necesitan ser observadas, el origen o la fuente de la información, la fiabilidad de la misma, el contexto en la cual se desarrolla el suceso, el impacto del mismo para quienes se hallan implicadas de manera directa, y la trascendencia para la sociedad. Al mismo tiempo, el tratamiento de la noticia por parte de quien informa, hace que el hecho tenga mayor o menor relevancia para quien se halla al otro lado de la radio, la pantalla o las paginas.


El educar conlleva un sin número de procesos que muchas veces no tenemos conciencia de su desarrollo, pasando por la pedagogía, la metodología, y las diversas estrategias de enseñanza que en la actualidad se utilizan para transferir y/o generar conocimiento, o siendo más audaces, socializar el cúmulo de saberes que cada individuo / comunidad posee.


La educación implica obtener un pase hacia la autonomía de la persona, no solo del pensamiento, también en términos económicos; el saber significa un capital intelectual bastante importante, que combinado con los otros tipos de capitales, como el social, cultural, político y financiero, brinda poder a quien lo detenta.


Entonces, la información es poder? El conocimiento es poder? La educación es poder? Sin duda, el saber es una llave que puede colaborar en facilitar el acceso a determinados círculos, a quien lo tiene. Entra a tallar si el uso del poder, o de dicha llave, queda en el simple beneficio individual, o si desde allí se contribuye a lo colectivo, de manera intencionada? O por simple “daño” colateral?


Cuando se accede a un medio de comunicación, cual es la intencionalidad primera? Informarse? Educarse? Saber más datos de la realidad, del entorno, entender el contexto, y tomar decisiones personales, familiares, sociales, económicas, políticas, para el bienestar propio y del colectivo? Nos quedamos con simplemente conocer, pero sin hacer uso del poder que ello implica?


La era digital va tomando cada vez mayor peso en el mundo de los medios de comunicación, y el gran vólumen de información en la red hace translucir un laberinto de conocimientos por explorar, pero al mismo tiempo la veracidad de lo existente es una de las grandes incógnitas. Se puede una persona o entidad fiar de todo cuanto se publica en Internet? Existe algún tipo de filtro que nos permita acceder a fuentes creíbles?


La fragmentación de la sociedad en la actualidad hace pensar un sin fin de respuestas, desde la añoranza del elemento cohesionador en otra épocas, pasando por una batería de análisis metafísicos de la realidad individual y las relaciones interpersonales. De alguna manera la comunicación nos acerca más, pero al mismo tiempo no aleja más, estrecha distancias entre lejanías; abre brechas gigantes entre cercanías.


Es posible separar hoy día la educación de la información, la información de la educación? Los medios masivos de comunicación y los alternativos que hacen?. Que significa estar informado/a? O ser educado/a? En estos tiempos ambos elementos interaccionan de manera constante, la fina raya de diferencia entre ambos nos hace dudar sobre la pertinencia, la coherencia, la eficacia, la eficiencia, de ambos elementos o de uno de ellos?. Acaso los medios asumen ahora un rol que no les compete? O el Estado no cumple con cabalidad su misión de promover la educación entre sus ciudadanos/as?


Aníbal Cabrera Echeverría
Septiembre, 2009.-

miércoles, febrero 18, 2009

…y los pueblos siguen su camino cumpliendo su sagrada Misión cual estrellas en el Cosmos. En la diversidad está su riqueza en la armonía, la esperanza. - Mayáon

jueves, octubre 30, 2008

Interesante: La Minga es el modo en que los de abajo han decidido "concertar la palabra y convertirla en camino". Es apenas el primer paso. Pero el que marca el rumbo y deja huella.

lunes, octubre 13, 2008

Percepciones vivenciales:
Crisis de la crisis, cuando lo establecido se va modificando.


Cuando se tiene conciencia que el nivel de argumentación es menor al interlocutor, se inician los discursos recurriendo a un elemento tradicional de quienes terminan usando la fuerza para imponer sus ideas, desmeritar o deslegitimar a la otra parte, minimizando su existencia, y por ende su validez para dialogar. Entonces surgen preguntas que son necesarias, al menos ser oídas, sí no se tiene la capacidad de responder de modo coherente, y hasta cortés. Acaso el acceso a la educación no es un derecho?. La universidad, como entidad educativa sin fines de lucro, no debería brindar una educación de calidad, también garantizar el acceso a la misma?.

La usurpación significa apoderarse de una propiedad o de un derecho que legítimamente pertenece a otro, por lo general con violencia; o arrogarse la dignidad, empleo u oficio de otro, y usarlos como si fueran propios. En este caso la usurpación o la lectura de la realidad, hecha por un sector estudiantil en la Universidad, y la incorporación al discurso de las diversas situaciones de exclusión política, social, económica y cultural, en la que se hayan sumidas más del 50% de las personas que viven en el país, como simples habitantes, y sin capacidad ni condiciones para ejercer una ciudadanía activa, indica el grado de reflexión y conciencia colectiva a la que ha llegado dicho grupo de personas jóvenes.

Por otro lado, ocupar es tomar posesión o apoderarse de un territorio, de un lugar, de un edificio, instalándose en él; es llenar un espacio o lugar; es llamar la atención de alguien; darle en qué pensar; es emplearse en un trabajo, ejercicio o tarea; es preocuparse por una persona o situación prestándole atención; es asumir la responsabilidad de un asunto, encargarse de él. Y es justamente toda esta serie de acciones que se hallan emprendiendo desde hace dos años estudiantes de la Universidad, asumir su responsabilidad histórica, con su persona y la sociedad, ocupándose de temas importantes pero no urgentes para la clase política del país, y los medios masivos de comunicación.

En nuestra sociedad tradicionalmente se pasaba de la niñez a la adultez, en un proceso rápido casi traumático, hoy en día las categorías analíticas de población han agregado a la adolescencia (que adolece de conciencia) y a la juventud, ambos vistos como un sub-grupo intermedio, caracterizados por la minoridad de edad, y por ende de la invalidez de su opinión en está sociedad adulto-céntrica.

Reaccionar a algo o alguien es una práctica usual de quienes quieren o buscan volver al orden establecido, a la normalidad dada como parte de la comodidad instalada en detrimento de sectores campesinos, obreros, indígenas, poblaciones urbano-marginal, de los cuales no se habla, salvo que sea para degradar aun más su condición humana.

Esas reacciones existen en la Universidad, se han traducido en golpes de guardias, cámaras de seguridad, bajas notas, problemas para inscribirse a materias y exámenes, un repentino control excesivo de la asistencia a clases, y los procedimientos burocráticos, tanto del ámbito administrativo como académico, en restricciones de ingreso y permanencia en el recinto educativo, y frecuentes amenazas de cancelación de matriculas; y que no decir, de desmeritar a quienes hacen parte del movimiento “insurgente” universitario, hacia las reales intenciones de la critica, las tendencias sexuales, afinidades políticas, ausencia de cabalidad, manipulación de masas, y actuaciones al margen de la ley, entre otras cuestiones.

Las diferencias pocas veces son dirimidas por medio del dialogo, al cual se invoca, anuncia y convoca, pero nadie tiene capacidad de ejercerlo, sostenerlo, y canalizarlo, entonces la respuesta más común es la exclusión en base al temor o miedo a lo desconocido, al cambio, sea para bien o para mal, pero si partimos de la base que ahora estamos mal, una propuesta de alternativa seria peor acaso que la realidad actual?. Además, si pensamos que la educación es para la vida, y para toda la vida, las personas pueden aprender en la plaza, o donde sea, siempre y cuando estén abiertas a ello. El inconveniente es que se entiende que la educación es solamente estudiar, pero también es observar, oler, respirar, sentir, y vivir, para lo cual no se necesita un currículum o una escala de evaluaciones para obtener calificaciones que no se corresponden con la persona humana.

Las posiciones antagónicas se tuercen en una dura batalla desde tiempos inmemorables, pero el razonamiento y la argumentación intentan hacer que las fricciones guerreras logren sentarse en torno a una mesa a dialogar, con las artillerías enfundadas. Los modelos de sociedad siempre están en entre dicho, puesto que para un sector su modelo defendido de modo acérrimo es la quinta esencia y la verdad, aunque sea una versión trasnochada, y una visión difusa o sesgada por la enervación de la sangre en la cabeza.

La Iglesia se mantiene con el diezmo y con ingresos provenientes de rentas; en el caso de la Universidad Católica, se auto-sustenta financieramente, sin depender de la Conferencia Episcopal Paraguaya, económicamente, pero si moralmente. Los bienes de la Iglesia, pertenecen a sus feligreses, por tanto es la inmensa población católica, apostólica, romana pero que vive en Paraguay, es la accionista mayoritaria de dicha empresa, llamada alta casa de estudios; atribuirle a la jerarquía eclesial un papel que no le corresponde en la vida universitaria, es intentar ponerle a jugar un rol que el sector laical lo puede llevar perfectamente a la luz del Concilio Vaticano II.

Un grupo de estudiantes, que han asumido su co-responsabilidad con su tiempo e historia, han decidido militar por una causa loable, justa, y clara; educación de calidad, para todos y todas, utilizando la Universidad como bastión del pensamiento humanista, que se debe hallar un paso más adelante de las situaciones que vive la sociedad en la actualidad. Es justamente un timorato que hace más de 30 años gobierna la Universidad de manera tímida, indecisa, encogida en si misma, que solo logra escandalizarse con exageración de cosas que no le parecen conformes a la moral convencional, que tiene temor de Dios, y se gobierna por él en sus operaciones; y así la alta casa de estudios no logra avanzar, en términos científicos ni humanos.

La gran mayoría de las personas, jóvenes y adultas, que asisten a la Universidad Católica, trabajan de mañana, tarde, o noche, en una o más combinaciones, para poder pagarse la matricula anual, y las cuotas mensuales que solventan los costos de funcionamiento de la Universidad, y son estos recursos la principal fuente de ingresos que tiene. Por tanto, el uso que se hace de una instalación a la que se aporta para su mantenimiento, más cuando desde dicho espacio se promueve la interacción y articulación entre la teoría y práctica, no tiene más gravidez, que mostrarle a las autoridades administrativas y académicas, que dicha acción es posible, cuando se tiene voluntad.

Los extremos causan daño, sea de cualquier lado, pero no parece ser el caso del Aula Magna, puesto que desde allí se señalan las contracciones del Sistema Educativo en Paraguay, y en particular la gran brecha que existe entre la teoría y la práctica, en términos de calidad académica, extensión e investigación, pilares que forman la base de la construcción correcta de cualquier Universidad, sea confesional o laica. Y esta situación no tiene vinculación con la mayoridad de edad, condición ya dada en quienes se hallan dentro del Aula, puesto que la reflexión–acción, y el compromiso socio-político no se halla enmarcado dentro de una edad cronológica determinada.

El saber, sea popular o científico no debería tener precio, la educación como mecanismo de reproducción de dichos conocimientos, sean de los campos sociales, culturales, económicos o políticos, es un derecho humano que debe estar garantizado por los Estados a todos sus niveles, el hecho que la gestión privada de la Educación Universitaria halla convertida a la misma en una mercancía de cambio, donde el fetichismo es el cartón o titulo, como lo único que vale realmente, sin importar el proceso educativo y la calidad de la enseñanza,, no es garantía de ser mejor persona o de obtener un trabajo digno.

El fracaso de la sociedad actual esta a la vista, niñez en situación de calle, pueblos originarios abandonados a su suerte, hacinamiento en las cárceles y en los bañados de Asunción, un modelo productivo que no produce desarrollo equitativo, una clase política preocupada en el confort de su vida, sectores empresariales voraces que controlan los medios de comunicación, desvirtuando la esencia de los mismos.

Los derechos humanos no han sido considerados por el Estado Paraguayo desde hace muchos años, nuestro país firma todos los convenios y tratados internacionales que en las salas de gala son ofertados por los organismos multilaterales de cooperación, a penas ratifica unos cuantos, y no logra bajo ninguna circunstancia aplicar los mismos, a políticas de Estado a mediano y largo plazo.

Como sociedad, tenemos mucho por conversar, debatir, reflexionar, es necesario sentarnos a poner todas las cartas sobre la mesa, e ir barajando alternativas, necesitamos refundarnos como nación y reconciliarnos como pueblos con nuestra patria, un Estado ausente es reflejo de una sociedad apática, por culpa del letargo y el sopor, fruto de las décadas de opresión y sometimiento.


Aníbal Cabrera Echeverría.
Septiembre, 2008.
abcabreche@gmail.com

jueves, septiembre 04, 2008

Percepciones vivenciales:
Sociedad = Educación (+ Delación), extraña combinación.

La educación es una de las principales herramientas que tiene una sociedad, para reproducirse en términos valorativos y morales, elementos que ejercen una gran influencia en el accionar político de la ciudadanía, y por ende en el desarrollo económico del país, al tiempo de impactar en modo de reracionamiento social y cultural del espacio físico denominado territorio nacional, en este caso, Paraguay.

Las severas crisis en que se halla nuestro país, no es más que el fiel reflejo de cómo está en realidad nuestra sociedad, y por tanto la educación. Cuando un modelo de organización social, política, económica y cultural, solo ha generado exclusión en dichas áreas, y su deficiencia es percibida y señalada por la mayoría de la población, por medio de manifestaciones, movilizaciones o votaciones; es tiempo de empezar en alternativas reales, y no en meras alternancias como hemos tenido en Paraguay el 20 de abril pasado.

Un claro ejemplo del estancamiento en que nos encontramos, son los sucesos en la Universidad Católica (UC), en particular las vivencias constantes de docentes y estudiantes de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas, en donde de un tiempo a esta parte el derecho al disenso es usado como mecanismo de exclusión al diálogo real, curiosa práctica promovida por el Alto Gobierno de dicha casa de estudios, y la misma Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP).

La realidad no es matemática, pero una simple suma de hechos nos lleva a tener resultados profundamente graves, desde hace un par de semanas la delación ha vuelto a ser una práctica normal al interior de la UC, y las reuniones de pasillo no oficiales pero con decisiones vinculantes han vuelto, como también el temido "cuidado con lo hacen o dicen"; formas comunes de manejo de las autoridades en tiempos de la dictadura, que se creían desterradas en está época. Pero una vez más la "compañera realidad", nos ha mostrado que un cambio de régimen no significa un cambio de sistema, ni mucho menos un cambio de mentalidad y de cultura.

Las disputas por el poder y el control de la UC, de manera interna y externa se evidencian cada día más, y actores tradicionales y emergentes van tomando posiciones antagónicas con la principal parte interesada, el sector estudiantil. Es de conocimiento que la burocracia interna de la magna casa de estudios tiene un peso considerable, como también lo tienen "sus dueños", los señores Obispos de la CEP; al cual se suman ahora grupos empresariales vinculados a la Iglesia Católica.

Pero parece oportuno recordar que la principal acción de la Universidad es brindar educación, de calidad, entendida como docentes con conocimientos teórico-prácticos actualizados, extensión para aplicar a la realidad los aprendizajes en la cátedras, e investigación para transformar la realidad. Es muy extraño que cuando lo único que se solicita es que la Universidad sea ella misma, la respuesta solo se reduce a que si no te gusta lo que existe, debes mudarte de casa de estudios.

Desmembrar la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas, enviando sus distintas carreras a otras Facultades, aparentemente es la mejor opción encontrada por las autoridades actuales de la UC como respuesta la solicitud del sector estudiantil de una educación de calidad y comprometida con la realidad con los sectores excluidos del país. Ojala que antes que esto pase, quien ejercen cargos de autoridad al interior de la Universidad tengan la capacidad de sentarse a debatir en realidad sobre el direccionamiento de la misma, de manera abierta, franca y fraterna.

Aníbal Cabrera Echeverría
abcabreche@gmail.com

01 de septiembre de 2008.

lunes, junio 30, 2008

Percepciones vivenciales VI : Universidad, enclave de prestigio o privilegio?.

Acceder a la Universidad en Paraguay es un lujo que no muchas personas se pueden permitir, puesto que los costes que demandan su ingreso y permanencia en dicho sistema de educación formal se acrecienta cada vez más, por tanto llegar a culminar una carrera, y acceder a un título de grado se ha vuelto un privilegio, aun más cuando se busca calidad académica.

Pero no debemos olvidar, que tal como se daba en la edad media cuando se otorgaban títulos nobiliarios por agradecimiento o favor, en la actualidad la Universidad no escapa de dicho cometido, por módicas sumas y sin muchos trámites a pasado de dar titulaciones en licenciatura o de grado académico , a diplomados, masterados, y doctorados, incluso pos-doctorados.

Históricamente el acceso a la Universidad ha estado restringido a personas con poder político y económico, y a su descendencia, lo cual hace que sus párvulos sean de un determinado nivel socio-económico, reproduciendo así los mismos patrones culturales de dominación, recordemos incluso que en sus inicios solo los varones tenían derecho a recibir una educación acorde a sus capacidades y proyecciones.

Contar con una titulación universitaria brinda un mayor grado de prestigio, que eleva a la persona a un rango superior en la estratificación de la sociedad, no solo se incrementa el nivel de capital intelectual y cultural que pueda tenerse, sino incluso combinado con la proveniencia de un sector con amplio capital económico y/o político, hace que su poseedora tenga mucho más poder que al inicio de su carrera, y es así que se forma un circulo de elites pensantes, educadas para sostener el ciclo de dominación y exclusión en la que se halla inmersa nuestra sociedad.

El título habilita a una persona a ejercer una determinada profesión, la cual puede y debe ser requerida por la sociedad, y por que no decirlo, por el mercado, y es aquí donde entra el juego de la oferta y la demanda, e incluso de la rentabilidad que puede tener una carrera, cuya principal función es especializar mucho más el trabajo, tecnificar la labor al extremo, y perdiendo la perspectiva de bienestar y dignidad que puede significar el trabajo.

El conocimiento otorga un poder amplio, y marca una diferencia entre quienes tienen mayor o menor educación, esto entendido como una combinación entre la cantidad de años de escolaridad y la calidad, al mismo tiempo implica más responsabilidad para quienes acceden al sistema educativo superior, puesto que al tener dicha ventaja por sobre el común de las personas brinda un beneficio que no solo puede ser medido en términos monetarios, como se expreso con anterioridad, también influencia política y social; dicho poder, según como sea utilizado puede ser beneficioso para la sociedad, o no.

Aníbal Cabrera Echeverría.
30 de junio de 2008.
abcabreche@gmail.com

sábado, mayo 17, 2008

Percepciones vivenciales V: Acciones del poder, y captura de la empresa. (16/05/2008)

El 20 de abril de 2008, la dignidad venció luego de 61 años. Y las implicancias de dicho hecho histórico aun cuestan entender, tanto para quienes ganaron las elecciones como para quienes la perdieron. Es que ponerse a la altura de la situación implica no solo la legitimidad de origen que brinda las urnas y la voluntad popular, sino también de acción, y esto último, es justo lo que se ha puesto a prueba desde 1989, en las diversas elecciones vividas, y gestiones realizadas por quienes hoy integran la APC, Alianza Patriótica para el Cambio, en particular por el PLRA, Partido Liberal Radical Auténtico.

En las semanas siguientes a las elecciones, hemos venido escuchando varias veces dos frases singulares, provenientes de las personas que integran la máxima directiva del PLRA, “se ha capturado el poder”, y “somos los accionistas del 80% de la empresa”. Ambas, nos dan amplias razones, no solo para analizar el significado real de las mismas, también nos provoca preocupación, las reales intenciones que detentan desde este sector de la APC, en el ejercicio de poder, que deberá ser compartido dentro del conglomerado de Partidos Políticos que han dejado de ser la eterna oposición, para asumir el gobierno, de la mano de Fernando Lugo, ex – obispo de la Iglesia Católica, que quien será ungido como Presidente de la República el 15 de agosto próximo.

La ineficacia e ineficiencia del Estado ha convertido al país en una nación excluida, atrasada y marginada, no solamente en el ámbito interno, también en el externo; a la incapacidad de dar respuesta a los problemas de salud, educación y trabajo, en donde más 1.500.000 personas viven en condiciones de pobreza extrema; se suma la inoperatividad en términos económicos y diplomáticos de posicionar al Paraguay como un eje de desarrollo, en el centro de América del Sur, teniendo todas las condiciones necesarias para poder ser más que un país bisagra entre Argentina y Brasil.

Si el poder es “la fuerza de ser capaz de”, en este caso gobernar un país sumido en la pobreza, económica, social y política, en donde una mafia capturo el poder hace 61 años por medio del Partido Colorado o ANR, Asociación Nacional Republicana; todo parece indicar que la democracia, solo ha colaborado en transferir las acciones de dicho poder a otro grupo, él cual no es nuevo, tiene más de 100 años de funcionamiento, y con algunas cuotas de participación, tanto en el pasado, como en el presente, estando al frente del gobierno, a nivel central, regional, y local.

La gestión de la administración pública, otorgada por voluntad popular, y no por cuotas políticas, ha sido un desafió para el Partido que hoy se alza como accionista mayoritario de la APC, vencedora de las últimas elecciones generales en Paraguay, es necesario recordarles que el 20 abril, fueron votaciones, no una licitación pública del poder, en donde por la apertura de los sobres han ganado la empresa, mejor conocida como Estado; este último tiene como dueña a la ciudadanía, pues ella es la que por medio del pacto social, llamada Constitución Nacional, otorga sus fuerzas y poderes a dicho ente, para que pueda administrar no solo la fuerza de modo legitimo, sino también el poder, en los ámbitos económicos y políticos, con el deber de tener una mejor distribución de la riqueza, con equidad, y la participación plena y efectiva de la población en los destinos de la nación.

Nos hemos despojado del yugo, por segunda vez, los lazos del poder, secuestrados desde 1947, por la oligarquía, las milicias, y mafias, han sido retiradas por la ciudadanía, pero no vueltas a entregar, ahora cada persona de a pie tiene un poco más de dignidad, y por ende de poder en sus manos, sin negociar prebendariamente, en el Paraguay, hoy se camina con la cabeza un poco más levantada, situación que indica, no solo un cambio de signo político en el gobierno, sino un cambio de mentalidad, estamos a puertas de desaprender viejas prácticas, y emprender un nuevo sendero a la libertad, teniendo de base nuestra identidad.

Aníbal Cabrera Echeverría
abcabreche@gmail.com

lunes, abril 21, 2008

Percepciones vivénciales IV: Independencia, alternancia, esperanza.

Paraguay, desde hace 61 años (1954) ha sido cooptado por una mafia, fruto de las relaciones incestuosas entre las oligarquías, las fuerzas armadas, y un partido político, el colorado. Las consecuencias son más que evidentes, una nación con recursos naturales suficientes para ser auto-sustentada, pero con un alto índice de pobreza, exclusión y marginación, agudizada en los últimos 5 años por una masiva migración, tanto a países limítrofes como a Europa, generando fragmentaciones, frustraciones e impotencia, tanto a nivel familiar como social.

En 1989, caía una dictadura político-militar, que tras 35 años, dejó al país sumido por sobre todo en una gran ignorancia, e incapacidad individual en ser personas libres y autónomas, puesto que la educación y cultura fueron subyugados por el régimen, como parte de su estrategia de prevalecía y control de la población. Pero este hecho, no puede ser visto como un logro de la ciudadanía, el golpe de Estado del 2 y 3 de febrero se dio por entre otras cosas, para poder mantener el sistema existente, con otro titulo, el de régimen democrático.

Más que una segunda independencia, luego de 1811 cuando el país se desligaba de la corona Española, el hecho histórico vivido en Paraguay el domingo 20 de abril de 2008, tras las Elecciones Nacionales, significa una recuperación de la dignidad de la población, y un rescate del Estado de la mafia que usurpo el poder por décadas, sirviéndose de los recursos públicos de manera impune, sin verdadero interés en el bienestar colectivo.

El cambio es una palabra que por muchos años género rechazo, pues el miedo a lo desconocido se había instalado de modo perfecto en el inconciente de las personas, tras las guerras y las dictaduras, saliendo a vagar como un fantasma eficiente al momento de hacer una elección decente y razonable, cuando se acuden a las urnas. Situación que se halla muy ligada a las frases conocidas de épocas pasadas como “no te metas” o “no hables mucho”, entre otras.

Lo anterior sigue estando vigente, pero este domingo venció el cansancio, el sufrimiento y el sacrificio, por sobre la arrogancia, la impunidad y el autoritarismo. La alternancia en ningún caso implica una verdadera alternativa, situación que es importante visualizarla, no solo para evitar frustraciones futuras, sino para tener puestos todos los sentidos en cada paso que se vaya dando, de cara a continuar caminando en la senda del proceso de transformación del país, dejando de ser un mero espacio geográfico, convirtiéndose en un lugar que brinde las condiciones necesarias para que la población pueda desarrollarse de modo económico, político y social, sin necesidad de rendir pleitesías a grupos privilegiados empotrados en la estructura burocrática del Estado o refugiarse en otros países.

La esperanza es el principal capital moral de la victoria de la Alianza Patriótica para el Cambio, un conglomerado de partidos políticos de derecha e izquierda, y movimientos sociales, que lleva a Fernando Lugo, ex-obispo de la Iglesia Católica, a ser el próximo Presidente de la República desde el 15 de agosto de 2008, cuando asuma el Poder Ejecutivo en Paraguay; pero este valor otorgado en las urnas no puede ser bajo ningún motivo un cheque en blanco, es deber de la ciudadanía, y en particular de las personas jóvenes asumir un compromiso, no solo de velar por el cumplimiento de las promesas, sino de trabajar con ahínco en logro de un país con mayor inclusión social, y un respecto irrestricto a los Derechos Humanos.

Los procesos históricos tienen como protagonistas a personas que cuentan con la capacidad de transmitir sus valores y convicciones, y liderar los esfuerzos para modificar las condiciones actuales en las que un pueblo se encuentra; y en Paraguay, no solo se esta escribiendo la historia, también se la está construyendo sobre la base de la recuperación de la capacidad de asombro, la dignidad humana, y del poder por parte del pueblo; se están desaprendiendo viejas prácticas, donde el significado de la democracia no se reduce a una simple representación, pues la participación ha demostrado su eficacia, y se ha convertido en un nuevo signo de los tiempos, en consonancia con los demás procesos que se viven en nivel regional en América Latina.


Aníbal Cabrera Echeverría
abcabreche@gmail.com
21 de abril de 2008.

miércoles, febrero 27, 2008

Octubre, 2007

Percepciones vivenciales III: Autonomía de la justicia versus intereses facciosos.

El principio de la independencia de los poderes del Estado es violado de modo sistemático, más aun cuando los intereses de grupos empresariales y facciones políticas hacen uso de su poder económico, e inciden con frecuencia en el manejo de la justicia y las resoluciones emanadas por la misma, sea del ámbito que fuere, civil o militar.

La justicia debe actuar de modo imparcial en el marco de la Constitución Nacional, los tratados internacionales ratificados por el Congreso y las leyes vigentes, brindando garantías reales al respeto de los derechos que tiene cada persona que se encuentra en el territorio nacional.

La base de justicia se rige por la máxima de dar a cada hombre y mujer lo que le corresponde o pertenece según derecho, en donde no pueden existir personas de primera o segunda categoría, pues todas son iguales ante las leyes, sean del nivel socio-económico fuesen, condición física, rasgos étnicos, o cultura.

Los intereses facciosos solo benefician a un determinado grupo de personas, que detentan el poder político por medio de su caudal económico, y donde prima solo el bienestar particular de dicho grupo, por sobre el interés superior del colectivo de la sociedad, sean jóvenes, mujeres, campesinos, obreros.

Cuando estas facciones inciden sobre los espacios de decisión, y por tanto obtienen poder político, comienzan a controlar los distintos ámbitos del aparato burocrático del Estado, sea en el ámbito Judicial, Ejecutivo o Legislativo, en perjuicio de la mayoría de la ciudadanía que no cuentan con las mismas condiciones materiales para desarrollarse como personas, y actuar de modo autónomo.

Así, tenemos que la minoría con poder pasa a ser una mayoría en términos cualitativos, y la mayoría sin poder pasa a tener la condición de minoría, no importando la cantidad de personas que este último grupo represente. Esto en términos reales genera una relación de vasallaje hasta la fecha, pero que se estimaba haber superado con los principios de la Revolución Francesa, de igualdad, libertad y fraternidad.

Las implicancias de esta constante intromisión de los grupos facciosos en la justicia hacen que el equilibrio de poderes se vea afectado; y al mismo tiempo, las garantías que deben ser salvaguardadas por el Estado, como ente regulador de la convivencia de las personas que conforman está nación, son violadas continuamente, de modo impune y sin casi ninguna objeción de parte de la ciudadanía.

La sumisión de las personas es una herencia modelada del régimen dictatorial de décadas pasadas, tras 35 años de dictadura político-militar, pero que sigue vigente; es necesario llegar al grado de comprensión que los Poderes del Estado deben funcionar como un engranaje de reloj que de modo perfecto, ideal, permita a las personas vivir en condiciones dignas, sin buscar salidas extremas, matando los sueños y las esperanzas.

Es tiempo de dejar de bajar la cabeza y guardar silencio, es tiempo de asumir que cada persona tiene una voz, y que la misma suma, es tiempo de dejar de gritar a solas y con los dientes apretados, ha llegado el momento de ser personas, ejercer la ciudadanía, despertarse del sopor inocuo que ha generado la opresión del pensamiento y la libertad de acción; es tiempo de ser personas.

Aníbal Cabrera Echeverría
abcabreche@gmail.com
Paraguay.
21/06/2007
Percepciones vivenciales I: Pensar-se como Universidad

Desde hace un tiempo, existe un movimiento de estudiantes en la Universidad Católica - Sede Regional Asunción (Paraguay), que ha venido reflexionando sobre el papel de esta entidad, en la formación de personas, en el aporte a la investigación, en la calidad académica, y la extensión como laboratorio para poner en práctica las teorías; por tanto en la institución como tal, en todas sus dimensiones.

La constante recepción que se ha tenido a estas ideas y propuestas solo se reduce a contestaciones reaccionarias, hasta coercitivas por parte del aparato burocrático de la Universidad, con la mirada complaciente del ámbito académico – docente.

Ante esto, la lectura que se puede hacer gira en torno a lo siguiente:
- No está permitido pensar.
- No está permitido tener ideas diferentes.
- No está permitido disentir.

Esta situación genera permanentemente tensiones entre los diferentes estamentos de la llamada comunidad académica, donde cada parte tiene su propia agenda de trabajo, sin contemplar una agenda colectiva; olvidándose del fin último de la Universidad.

Los espacios institucionales son respetados y utilizados, pero en ocasiones no son suficientes cuando las injusticias son permanentes, y las arbitrariedades se hallan a la orden del día; y la correlación de fuerzas en dichos ámbitos nunca está equilibrada, por tanto el estudiantado se halla en minoría siempre, y sus reivindicaciones relegadas.

El debate se intenta reducir a ámbitos administrativos, y los conflictos se generan por espacios físicos, lo cual indica el nivel de discusión o prioridad que se tiene en una entidad cuya misión se halla cada día más lejos de cumplirse, y los caminos utilizados promueven solamente involución, mediocridad y hasta temor.

La autonomía estudiantil y la ciudadanía universitaria son objetos de burla cada día, pero más lo son cuando guardias de seguridad de una empresa privada inundan los pasillos y el patio de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica. Antes de 1989, los estudiantes eran moderados por hordas encabezadas por seccionaleros, hoy en el 2007, tiempo después, se intenta moderar el pensamiento y la acción por medio de
hombres armados contratados por la propia casa de estudios, y dirigidos por autoridades administrativas – académicas.

La voz de reclamos, de críticas, de reflexión y pensamiento hecho acción, no puede ser reprimida bajo ninguna circunstancia; es decir, no por ser minoría o mayoría, o dar mayores o menores ingresos a la Universidad, un estudiante puede tener menos y más derecho para expresarse, para ser respetado, para vivir. Todos somos diferentes, todos somos iguales.

Existe el derecho a la protesta, al disenso, a la libre expresión, a la libertad de conciencia, a la libre asociación, al libre tránsito, y a la desobediencia civil; consagrados en la Constitución Nacional, la Carta de los Derechos Humanos, convenciones y tratados interamericanos e internacionales; y cada persona, sea ciudadana de este país y / o del mundo, como también el estudiantado de la Universidad Católica, y de otras entidades tienen el pleno derecho de ejercerlos, y deben tener las garantías necesarias para ello, sin excusas de ninguna índole.

Aníbal Cabrera Echeverría
Estudiante de Sociología / FFCH – UC
abcabreche@gmail.com